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¿Qué es la Hepatitis C?

 Hepatitis C

La Hepatitis C es una enfermedad contagiosa causada por el virus de hepatitis C que provoca la inflamación del hígado, dando como resultando una lesión o la destrucción de ese órgano.

Algunos datos:

  • Se trata de una enfermedad silenciosa, progresiva y peligrosa.
  • La mayoría de las personas (80%) que adquieren el virus de la hepatitis C no lo eliminan de su organismo. Si el paciente no se trata, la enfermedad evoluciona a formas crónicas, en las que se produce fibrosis hepática y, con el tiempo cirrosis e insuficiencia hepática y la posibilidad incluso de desarrollar cáncer del hígado.
  • La hepatitis C es en la actualidad la causa más frecuente para trasplante de hígado.
  • La Hepatitis C es curable hasta en 90% o más de los casos si es detectada y tratada a tiempo.

Síntomas

La hepatitis C es una enfermedad silenciosa que puede presentarse de manera aguda o crónica.

En algunos casos la infección por VHC es de corta duración (3-6 semanas), no produce daño permanente al hígado y que puede o no presentar síntomas como debilidad, falta de apetito y coloración amarilla en la piel y la parte blanca de los ojos. A esta forma de infección se le conoce como Hepatitis C Aguda.

Se llama Hepatitis C Crónica cuando la infección dura más de 6 meses y puede cursar sin síntomas durante 20 ó 30 años o más, aunque si pueden detectarse alteraciones en las pruebas de función hepática si se realiza un estudio de sangre. Cuando la infección por VHC avanza, se pueden presentar síntomas como:

  • Fatiga.
  • Orina obscura.
  • Evacuaciones claras.
  • Dolor abdominal.
  • Pérdida de apetito.
  • Náuseas (malestar estomacal).
  • Coloración amarilla en la piel y/o parte blanca de los ojos (ictericia).
  • Ronchas y comezón en la piel (prurito).
  • Dolor o inflamación de las articulaciones.
  • Ascitis (acumulación de líquido en el abdomen) y edema de los miembros inferiores.

El 80% de las personas infectadas padece la enfermedad en su forma crónica, la cual puede alargarse por 30 años o mas presentar más síntomas que algunas alteraciones en los marcadores hepáticos.

Después puede empezar una fase de fibrosis del hígado más rápida, que en unos años llega a desarrollar cirrosis y puede evolucionar a cáncer de hígado.


Diagnóstico

En la mayoría de los pacientes el VHC se detecta de forma casual, ya que la infección generalmente cursa sin síntomas. En su inicio suele descubrirse cuando:

  • El médico realiza un análisis de rutina.
  • Al ir a donar sangre.
  • Al hacer análisis para seguros médicos o de vida.
  • Al encontrar valores de transaminasas moderadamente elevadas en sangre es decir alteraciones en el funcionamiento hepático.

Actualmente existen varias pruebas disponibles para diagnosticar la infección por el virus de hepatitis C. Estas pruebas se basan en la detección de anticuerpos los cuales aparecen en la sangre a los dos o tres meses de haber contraído la infección.

  1. Prueba diagnóstica de detección del virus de hepatitis C.
  2. El resultado es positivo cuando se encuentra el anticuerpo contra el virus C . En estos casos deberá de hacerse una prueba “confirmatoria” que detecta el RNA viral e incluso puede cuantificarlo (a esto se denomina Carga Viral del virus de la Hepatitis C).

  3. Prueba de carga viral del VHC
  4. Se conoce como PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) del virus de la hepatitis C. Detecta la presencia del RNA del virus C pocas semanas después de haber sufrido la exposición al virus C .

  5. Prueba para conocer el genotipo del virus C.
  6. Existen varios genotipos del virus C y se numeran del 1 – 6. Es importante conocer el genotipo del paciente en quien se confirma la infección con el virus C ya que tiene implicaciones para el tratamiento y para el pronóstico.

  7. Evaluación del daño hepático
  8. Durante una enfermedad crónica es importante para el médico, evaluar la progresión del daño por lo que existen distintos exámenes como son:

    1. Análisis clínicos:
    2. En forma periódica y de acuerdo con la evolución clínica de cada paciente se deben de hacer estudios de laboratorio, desde la biometría hemática, exámenes generales y las pruebas de funcionamiento hepático, carga viral del virus C y marcadores tumorales cuando se sospeche cáncer de hígado.

    3. Estudios de gabinete
    4. El ultrasonido de hígado , de preferencia con doppler es un excelente método que puede hacerse cada 6 meses en los pacientes con Hepatitis C para evaluar su evolución clínica.

    5. Evaluación de la fibrosis hepática

    6. Métodos no invasivos

      Se utilizan como alternativa a la biopsia del hígado para determinar el grado de fibrosis hepática. Existen varios métodos: Fibrotest , Fibroscan y el Ultrasonido y la Resonancia Magnética Nuclear que estén equipados para hacer esta cuantificación de la Fibrosis (por elastografía).

      Biopsia hepática

      Por muchos años la biopsia hepática con aguja ha sido el método de elección para el diagnóstico y evolución de la cirrosis hepática. Cuando exista riesgo de sangrado por alteraciones de la coagulación, en pacientes con hemofilia, etc. deberán de procurarse los métodos no invasivos.

Tratamiento

Si usted ha sido diagnosticado con VHC debe acudir con un gastroenterólogo, un infectólogo, un médico internista o con un médico especialista en hepatología, él hará una evaluación para saber si requiere tratamiento y cual es el mejor momento de iniciarlo .

Debido a que cada organismo responde de diferente manera al tratamiento y a que cada caso se desarrolla de manera distinta, la duración y efectividad del tratamiento también son diferentes en cada persona infectada.

Todos los pacientes con hepatitis C crónica con carga viral detectable, es decir, HCV–ARN por PCR positivo, deberán recibir tratamiento si no hay una contraindicación . El tratamiento convencional antes del arribo de los nuevos antivirales directos de segunda generación era a base de Interferón pegilado y Ribavirina, éste dura de 6 a 12 meses y se logra en pacientes con genotipo 1 una respuesta viral sostenida en aproximadamente 40 % de los casos . En los enfermos con hepatitis C genotipo 2 la curación se eleva hasta el 80 % o más con solo 6 meses de tratamiento.

El interferón puede producir dolor muscular, cuadro gripal o fiebre; y la ribavirina puede provocar anemia por destrucción de los glóbulos rojos; la combinación de ambos puede, en ciertos casos disminuír las cifras de glóbulos blancos principalmente los neutrófilos.

Los efectos colaterales que en cada paciente pueden ser diferentes desde leves a severos y requieren de la experiencia del grupo médico que esté aplicando el tratamiento para evitar consecuencias mayores . Es muy importante la participación de una enfermera especializada en el manejo de enfermos con hepatitis C, ella puede ofrecer consejos que resulten útiles para el paciente y les permita continuar con el tratamiento sin suspenderlo.

En algunos casos que desarrollan cirrosis hepática y carcinoma primario del hígado, el trasplante de hígado puede ser necesario y ofrece buenos resultados. De hecho hoy por hoy la hepatitis por virus C es la primera causa de trasplante de hígado en el mundo. Idealmente deberá de eliminarse el virus C con tratamiento médico antes del trasplante.

Existen pacientes que no pueden recibir tratamiento como los enfermos con cirrosis e insuficiencia hepática avanzada, sujetos con depresión profunda, pacientes con padecimientos hematológicos o quienes reciben quimioterapia.

El tratamiento de la infección por el virus de la hepatitis C está viviendo una revolución gracias a la reciente aparición en el mercado de nuevas moléculas que actúan directamente sobre el virus, con tratamientos más cortos, con menos efectos secundarios y mejores porcentajes de curación. En México, algunos de estos nuevos medicamentos están ya en el mercado o a punto de entrar , sin embargo, la gran barrera para su utilización es el alto costo de los mismos.

Preguntas frecuentes

¿Debo cambiar mi estilo de vida si tengo hepatitis C?

Los pacientes con hepatitis C crónica no deben modificar su estilo de vida de forma importante pero sí tener ciertos cuidados:

  • Lleve una alimentación saludable.
  • No consuma alcohol.
  • Realice una actividad normal tanto laboral como de esparcimiento.
  • Restrinja el consumo de medicinas, como regla general deberá consumir sólo los medicamentos recetados por un médico, incluso los que se compran sin receta, así como las hierbas medicinales.
  • Vacúnese contra hepatitis A y B.
  • Consulte a su médico con regularidad.

¿Cómo puedo evitar contagiar a otros con el virus de hepatitis C?

  • No comparta objetos personales que puedan contener sangre (navajas, rastrillos, cepillos de dientes, cortaúñas).
  • Cúbrase las heridas y las llagas abiertas.
  • Si tiene una relación de pareja con una sola persona, no necesita cambiar sus prácticas sexuales.

Hay una posibilidad muy pequeña de trasmitir la hepatitis C por contacto sexual. Si quiere reducirla utilice condón.

¿Si tuve alguna transfusión de sangre puedo tener hepatitis C?

Las personas que recibieron una transfusión de sangre o trasplante de algún órgano (excepto córnea) antes de 1994, podrían estar contagiados, ya que antes de 1994 los Bancos de Sangre no podían detectar el virus de la hepatitis C , por lo que multitud de personas recibieron sangre infectada. Si usted está en esta situación, debe hacerse la prueba y consultar a su médico.

¿Qué pasa si estoy embarazada y tengo hepatitis C?

La transmisión del virus de la hepatitis C de madre a hijo (transmisión vertical), es poco frecuente pero puede darse durante el parto, especialmente si la carga viral al momento de dar a luz es elevada o existe coinfección por el VIH. El riesgo estimado de transmisión es aproximadamente del 2% si la madre es VHC positivo, 5% si la carga viral es elevada y 20% si existe coinfección por el VIH.

Es recomendable que al nacer el bebe, se le realicen pruebas diagnósticas para descartar un probable contagio.

En caso de contagio, 1 de cada 4 niños eliminará el virus espontáneamente. Si no lo elimina, deberá ser evaluado regularmente y en caso de requerirlo se le dará tratamiento antiviral al cual hay una excelente respuesta.

Los hijos de madres portadoras de hepatitis C pueden ser amantados, no así en el caso de que haya coinfección con VIH.

¿Puedo vacunarme contra la hepatitis C?

No existe vacuna contra el virus de la hepatitis C.

-Texto revisado por Dr. Enrique Wolpert

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