Inicio / Testimonios

Testimonios

- Únete y Alza la Voz

Testimonios 2011

Si desea publicar un Testimonio, por favor ponte en contacto con nosotros

Claudia

Un largo peregrinaje

Nací en la Ciudad de México, y soy una luchadora, ya que en el hospital donde nací estuve grave, me contagiaron de paratifoidea y recibí una transfusión sanguínea....

Leer más
Claudia

Amanecí diferente...

Llegamos por fin a casa cerca de las siete de la tarde y ya no pude más. Entre desmayo y desmayo le pedí a mi marido que le hablara al doctor y a mi prima que vivía a dos casas y me llevara al hospital. Me operaron de emergencia descubriendo que por un embarazo ectópico había perdido más de la mitad de mi sangre.

Leer más
Alessandro

Lo primordial es poder dominar el temor

Difícil saberlo aunque lo más probable es que haya sido infectado con el virus C de la hepatitis durante una cirugía en el año de 1984 en la cual tuve una transfusión sanguínea. El Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, coloquialmente conocido como Nutrición, fue el sitio y para tal época el virus C aún no se identificaba, no había forma de saber que el silencioso huésped, ya viajaba en mi cuerpo.

Leer más
Alessandro

Yo me asusté cuando me enteré...

Me enteré de que tuve hepatitis B después de que la tuve por causalidad, al hacerme unos estudios. Había hecho un viaje a Asia y cuando me explicaron los síntomas me di cuenta, que después del viaje había tenido un periodo en el que me había sentido así; pienso que pude haberme contagiado en un corte de pelo en Nueva Delhi o un poco después en casa de un amigo que tuvo hepatitis B y que me prestó su navaja de rasurar. Tengo la suerte de haber negativizado la hepatitis B y que no se haya hecho crónica. Viví cuatro años en Cuba, y estando ahí, hubo un brote de hepatitis A que me asustó, sobre todo por saber que yo ya había tenido hepatitis B así que fui a hacerme unos análisis buscando hepatitis A, B y C, de una vez. Ahí fue cuando supe que no tenía la A, había tenido la B pero sí era positivo a la Hepatitis C. Ahí me entró el pánico, fue durísimo porque me asusté realmente tanto que decidí, me costó trabajo eh, decidí no tomar más. De hoy a mañana. Viviendo en Cuba, tomar alcohol es cosa de todos los días, el ron es como el agua y dejarlo en un ambiente que está hecho para que lo consumas fue muy difícil. Esto yo lo descubrí en el 1996, en 2001 regresé a casa, había tomado la decisión de hacer la cura para la hepatitis C en Italia con interferón y un antivirus, la ribavirina. Antes, pedí información a otra gente porque me di cuenta que hay un montón de gente que está enferma de hepatitis C, hay el montón que no lo sabe y unos cuantos que los saben. Entre los enfermos, nos empezamos a actualizar, a informarnos, entonces vine a saber a través de unos muchachos de la Habana que eran tóxico dependientes, que se habían hecho diez años de heroína y se habían contagiado de Hepatitis B y C cambiándose la jeringuilla (muchos amigos se murieron de SIDA) me dijeron que lo importante era saber qué genotipo era de hepatitis C si era la “a”, me podía curar, si era la “b” casi incurable. Entonces otra paranoia más: “me voy a morir a los treinta y pico de años y yo no me quiero morir”. Entonces cada vez que salía y mis amigos brindaban y yo estaba siempre con la lucha “me voy a morir o voy a brindar” y había unos que me decían: “¿Sabes qué? Se vive solo una vez” y yo les decía: “yo quiero vivir el más tiempo que pueda, porque yo solo conozco esta situación, esta onda y me la quiero disfrutar, si uno vive después o no vive después yo no lo sé y a mí me molesta, me duele dejar, el mar, dejar a las personas, el cielo, no sé, lo que yo conozco. Luego, lo teórico y lo espiritual te lo diré cuando me muera y te lo diré en tus sueños, tenías razón o no tenías razón, si se da el caso”…

Leer más

¿Quieres dar tu testimonio? Comparte tu experiencia

Ponte en contacto